Para abrir este blog, la primer entrada luego de la de presentación... como ya dije, poca gente va a entrar, para ir entreteniéndolos dejo poésias del libro "Poesías de la Esperanza" de Javier R. Cinacchi. En mi opinión es digno de leer, espero que les guste.-
Amante
¿Cuales son tus regímenes misteriosa,
naturaleza de los vencedores,
luna en la noche silenciosa,
flor que nace y no muere?
Estela luminosa que marca un rumbo,
atraparte mi corazón quiere;
dulce viajera del tiempo,
espejo que en el aire se disuelve.
Furtiva amante que me llevas
como sirena que lejana canta,
hacia tangible amor de primavera,
mientras mis pies apresuras.
Un día se que veré mi meta,
entre mis manos atrapar,
solo espero la vuelta no dar,
para vivirte una vez mas.
Dios me libre, el único que puede,
del minuto trágico, de la decisión fallida;
cuando hay que decidir lo correcto,
cuando los sueños de ello dependen.
Dios me libre, el único que puede,
de perder la esperanza, si la senda muere.
Lo que vemos, solo es lo que vemos,
el futuro es incierto, pese a los intentos.
Dios me libre, el único que puede,
de que la alegría falte, y no me revele;
de creer ser un fracasado,
cuando en lo fácil, tontamente erre.
Dios me libre, el único que puede,
de tantas cosas que acometen,
contra este pecho que pelea,
por su esperanza inocente.
Aborto
Dicen que todos estamos de cierta forma,
conectados por un lazo invisible que nos toca: La vida.
Como poeta la amo y ahora escribo,
defendiendo al bebe aun no nacido.
Lanzo un grito en contra del aborto,
en especial de aquel que se susurra clandestino,
queriendo ahogar un palpitar,
incluso tal vez, por simple cobardía.
¿Madre, sabes que te diría si pudiera hablarte tu hijo?
"Ancio ver la luz, mirándote a los ojos...
esa es mi esperanza, sentir tu amor.
Amo la tibieza de tu vientre y me duermo,
escuchando el latido, me acurruco y sueño,
sueño con seguir junto a tu lado.
Pero me duelo, temo,
poseo extraña sensación, escucho,
conversaciones ¿de mi muerte?
con una palabra que no comprendo,
te conmociona, a mi me duele.
Mi corazón late al ritmo del tuyo,
confío en ti, que me cuides,
mi única protección de los males.
¡Dime que me amas por favor!
no me desampares, defiéndeme.
Te prometo tendré amor para dar,
intentaré estudiar y trabajar,
aun, perdurar tu memoria y amar;
te daré alegrías aunque sean
desde una palabra a una mirada
o el verme reír y caminar.
Sé, puedo darte sonrisas con mi vida,
mas que las penas que te preocupan.
¡No me mates mamá!"
Si no tuviera la mínima esperanza
Si no tuviera la mínima esperanza
que mi poesía algo bueno logre,
aunque sea como una gota de pura agua.
Trémula, en una taza moviéndose,
buscando ir a aliviar la sed con otras,
siendo por el mundo bebida,
no rechazada, sino aceptada.
¡No escribiría más!
¿Qué seria de mí? Si no la tuviera…
con mis palabras en pequeña armonía,
tímidas, ilusionadas y aun asustadas,
porque no saben cuanto vivirán.
¡Si sus formas bastaran para perdurar!
o tendrían la suerte, la dicha, o la gracia…
Si no fuera porque hay en mi esperanza,
aunque la pena parezca siempre cercana.
¡No escribiría más!
Si no viera alguna oportunidad…
en mis poemas, que cuan loco los quiero,
intentando ser arte reflejando ideas.
En este mundo también algo loco,
gritando del amor y bellezas,
de humana cabeza, por un mundo mejor.
Me alegra: hay personas sabias que pelean,
creyéndole firmemente al amor.
Si no fuera por la viva esperanza.
¡No escribiría más!
Si no tuviera la posibilidad,
de que me preguntes aun en tu pensar,
donde esta mi gota de agua,
que junto con otras por el mundo van.
Si no tuviera esa espera…
de que uno solo se lo preguntara,
no diría con estas letras, que está,
en hacer mientras pueda un intento mas,
para algo positivo en ti provocar.
Éramos dos y solo vimos una estrella,
me enamoré de ella aunque sabia,
que inalcanzable era la bella.
Mi amigo también la miraba.
Los tres estábamos sumergidos,
en lejano espacio infinito,
frío en la carencia del sol.
Y me fui a perseguir una ilusión.
La ilusión de alcanzar la única
brillosa luz que a lo lejos veía,
yo me fui tras ella, él se quedó.
Ninguno la tubo, ninguno la alcanzó.
Murió él, morí yo; y los dos,
en el cielo, un momento hablamos:
él de su soledad y pena vivida,
Esperanza de triunfar me persigue,
es sombra que me acompaña,
inseparable, incansable,
amiga fiel, certeza extraña.
Y de repente llego a la nada.
Carencia del éxito, puerta cerrada.
Picara esperanza se asoma,
ríe mi alma, la persigo en la búsqueda.
Toca mi mano sin tocarla,
parece, un segundo, me trasportara
a un futuro que extasía mi mirada,
y… ¡ya no veo la puerta cerrada!
El flechazo de la visión
mi corazón a atravesado,
quería dormir, he despertado.
¿Será espejismo? ¿Ilusión?
Pero ya se ha renovado el fuego,
todo continua, alegre voy.
Caminando hacia lo conocido,
en el camino del intento.
Dos libros
Tengo que terminar dos libros:
Uno me deja dinero,
monedas que sumarse buscan.
El otro es: “La Esperanza en Poesías”.
¡Como me cuesta escribir el primer libro!
El que me cuesta es simplemente trabajo…
No me apasiona, no es ni de poemas, ni cristiano.
Lo considero útil, pero no es mi sueño…
Y me resulta un tanto complicado el dinero,
imprevisible, muy difícil de domar…
¡Y necesario! En este mundo en que vivimos,
no solo para los básicos gustos, poder disfrutar...
No comprendo como muchos
solo buscan lo material,
a tal punto de olvidarse incluso,
de algo tan grande como el amar.
Soy feliz cristiano poeta,
creo en Dios, y en la esperanza.
No puedo pecar contra mi corazón,
no regalando estas rimas.
Y me pregunto si pudiera ver a través del tiempo…
Si me viera pobre, enfermo y dando pena.
¿Prestaría más atención al dinero?
El problema: no se como no amar mi felicidad.
Dudas
Duda, que en la duda,
está el principio de la sabiduría.
Ella siempre busca,
personas que piensan.
Generalmente la escucho susurrar
intentando anidarse entre los niños,
aquellos que te preguntan,
cosas, que respondemos sin pensar,
o callamos por no saber que hablar.
He leído en un libro antiguo,
en la Biblia: “El temor a Dios,
es el principio de la sabiduría”
También creo en esto.
No la encuentro en los que nada preguntan,
pues todo creen saberlo.
No poseen ninguna duda,
no se como planean sus sendas.
En los caminos que construimos,
a cada paso que en el tiempo damos.
Si alguien te dice que no crecerán flores,
duda, y plántala por las dudas,
de esas… que sean resistentes.
Si alguien te dice: "es imposible",
te sugiero recorras las palabras dichas en la historia,
donde la ciencia fue desarrollándose
aunque siempre será una frágil niña.
Si alguien te incita a hacer lo malo,
¿No mereces una duda al menos?
Una duda a tiempo puede salvarte,
de un largo llanto y arrepentimiento.
Duda, que en la duda,
está el principio de la sabiduría.
No te canses de preguntar,
es hermoso descubrir bellezas.
(Aunque hay cosas que no se dudan,
no sé si seré ignorante, quizás lo sea,
pero no tengo dudas de que en un ojo
debe doler una espiga)
Una abogada y las flores
Hubo un día, una frágil niña que notó
lo bella que era una flor, sencilla sonrió.
Un poco se vio reflejada en ella,
la amó porque pensó era su hermana.
(Su madre era la mas bella rosada rosa.)
El practico padre quiso fuera abogada,
de ninguna manera, frágil niña.
Era ella indudablemente inteligente, obligada,
terminó todos sus estudios en abogacía.
Un día no pudo resistirse al hombre,
que una bella y exótica flor le regaló,
se casó con él porque le resultó distinto.
La joven no desea joyas, ya que ha descubierto la belleza,
de las vivas flores y no la de duras y muertas piedras.
Habla más con su amiga la florista, que con sus colegas,
hablan de las cosas que les apasionan.
Un día, redescubrió ya de adulta el misterio de su vida,
que de cierta forma, siempre lo miraba como en lejanía.
Le prestó atención realmente a lo que amaba.
La mujer y madre actual, redescubrió que en su vida,
era feliz entre las flores, su real pasión.
Se rodeó de éstas y en su esperanza, por muchos locura,
abandonó su trabajo de abogada y se hizo florista.
Su marido, rápido la comprendió, pícaro ya la conocía,
sabia que ella era una bella flor.
(Su amiga la alegre y sabia florista, no se sorprendió.)
En realidad, todos somos flores, de cierta forma...
Cuando era joven
un día me equivoqué,
y un año persistí en el error
de la senda equivocada recorrer.
Aquello, cuando era muy joven fue...
Era un camino oscuro,
su luz no era blanca, sino engañosa;
un camino que llevaba,
a la agonía y el dolor.
Me costó ver que lo oscuro no era claro...
Gracias doy siempre que un nuevo rumbo
tomé en mi vida, que vino el cambio.
A Dios siempre pedía sabiduría,
y de apoco pude corregir el error
salir de la senda equivocada.
Hay distintas sendas,
que uno puede recorrer, es bueno saber,
cual es el final de una travesía,
y por las dudas revisar por donde se camina
Lo oscuro es oscuro, no hay que confundirse...
Que tu esperanza no muera,
por una rota oportunidad,
que se desvanece en nada,
dejando ni siquiera cenizas.
Que la motivación sea,
el estar preparado,
cuando otra vuelva.
¡Puedes ser el mejor!
Si trabajas por el triunfo.
No te detengas en lamentos,
ni lento te vuelvas por pasajera ausencia.
Que cada minuto de espera,
sirva para tu perfección.
Si realmente deseas algo,
creo que las excusas no son validas,
no comiences con ese vicio del alma.
Si no posees tiempo te regalo,
una esperanza: Quizás vuelva pronto
otra oportunidad en tu vida.
(Se sabio, por las dudas,
asegúrate el sustento.
El cuerpo no vive de esperanzas,
aunque si, es un alimento necesario del alma.)
Es fácil no trepar la montaña,
ni subir las largas escaleras.
No estudiar es sencillo,
así como el nunca arriesgar nada.
No buscar la risa por el temor del llanto,
es otra cosa sencilla, como el no trabajar.
O el no buscar un trabajo adecuado.
Incluso, es fácil no persistir intentando.
Es fácil no pensar seriamente en algo,
mucho mas, no esperar.
Creo que es mas fácil incluso no soñar,
que soñar, y anhelar lograr algo en la vida.
Es más fácil mal hablar que estar tranquilo,
explicando sereno un punto de vista,
intentando comprender la reacción del otro.
Es fácil incluso, no disfrutar muchas cosas.
No meditar en el amor susurrante que grita,
desde otros que fuerte te aman, por ejemplo.
Hasta en susurros murmurados por rosas,
cuyos pétalos tus manos pueden acariciar...
¡Tantas cosas más fáciles se me ocurren!
pero si suprimo todo aquello que no es sencillo,
sospecho, que dejo de estar vivo para volverme,
una hoja muerta, llevada por caprichoso viento.
No una hoja verde, ser eso seria complicado,
seria mas fácil ser una hoja seca que se quiebra
deshaciéndose entre las zamarreadas del viento.
¡Pero tu no eres eso! eres un humano luchador.
Es difícil escribir un buen libro,
educar adecuadamente a los hijos
para que luchen con la verdad
y no acepten lo que no es bueno.
Es difícil terminar una carrera
que requiere estudio y esfuerzo.
Hasta plantar un árbol y que viva,
puede ser un poco trabajoso.
Pero piensas, un día se concretará,
el disfrute, al finalizar. El mirar fijamente,
aquello bueno, que para uno es una alegría.
Incluso un poco en gloria, a veces, puede volverse...
Si nadie haría nada difícil,
¿Qué sería del mundo?
¿Cuántas cosas dejarían de existir?
¡Ni siquiera existirían los libros!
No habría músicos ni poetas,
No habría médicos ni muchos remedios,
No habría industrias ni maquinarias…
¿Ni un solo profesional en algo bueno?
Me pregunto: ¿Aun existiríamos?
Sin lo difícil: ¿Cuántas ausencias?
Trabajar para tener futuro, sueños,
disfrute y vivir haciendo lo que gusta...
Creo es una común esperanza,
al menos de los que se atreven a soñar.
Porque soñar… no es difícil, pero difícil es:
algunos hermosos sueños concretar.
Ola que te mueves
entre la atmósfera y el océano.
Inspiración de poetas, juego del viento.
Cuando embravecida te vuelves,
tiemblan los valientes,
aunque en tu interior reines serena.
¿Quien puede llegar a las profundidades?
En el basto océano. Misteriosa.
Cuando la noche reina calma,
te vuelves casi imperceptible,
en profunda noche sin luna.
Y cambias de estados continuamente,
con la multitud de partículas que te forman.
La luna te influencia con su mirada,
a tu esencia, desde la lejanía;
te provoca causándote estados,
te acercas o alejas, rápida o lenta,
con soldados de olas.
Eres muy parecida a los humanos.
En tu calma, en tu furia,
en tus movimientos, en tus misterios,
en la inmensa soledad, en la compañía,
y cuando tu interior se conmociona...
¿Somos todos como una pequeña ola
en el mar del mundo?
Las carencias se acortan
agotando el vacío que las rodea
cuando una esperanza reina,
volviendo como un sueño la realidad.
Algo pasajero finalizará,
con la concretada esperanza,
aunque si nunca llega,
el vacío, eterno, no reinará.
Volverán. Volverán las ilusiones,
todo vacío a llenar.
Nuevos sueños renacen,
o se disfruta la felicidad hallada.
Aunque el dolor sea la muerte de una esperanza,
o una ausencia que simplemente no volverá,
somos olas en movimiento en la mar,
donde los vacíos se llenan.
¿Dices que no eres una persona de fe?
¿O dices creer fuertemente en Dios?
¿Cual es la credibilidad que posees
para con tu futuro? ¿Incierto? ¿Certero?
Luego, ¿cuanta fe en ti posees?
¿Cuales han sido las señales forjadoras de tus creencias?
¿Certeras, inciertas o caprichos del tiempo errante?
Creo que mereces creer ¿también? en tus capacidades.
No te hablo de que seas orgulloso,
vicio ignorante de un intelecto caprichoso.
Te hablo de que en ti creas,
pues, de muchas cosas bellas eres capas...
En primer lugar de sonreír,
obviamente de trabajar,
y al trabajar poder lograr,
aquello que emprendas.
Pero para emprender algo se necesita,
un poco de fe, esperanza,
y moverte en la senda correcta,
pero esa... esa, ya es otra poesía.
